"Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos"

Probá no probar

lunes, 13 de julio de 2015

Relatos sobre el GIA y otras yerbas….

Los Protagonistas:
4)- Jorge DELBARES, el dirigente ferroviario que partió en el último tren
Cuando Jorge falleció en el HDLA, al día vinieron a buscar el cuerpo su ex-esposa y un hijo para llevárselo a su provincia, allí nos enteramos de varias historias de la vida de Jorge: cosas de la familia (tan comunes a otras familias, con los mismos problemas que los demás), que había sido un dirigente ferroviario (ya que trabajaba en el ferrocarril) y movilizaba gente, también había participado en Alcohólicos Anónimos, siendo un referente durante varios años, posteriormente conoció a los primeros GIA de Río Negro (lugar de su creación) pero tuvo otra recaída y decidió tomar distancia de su Provincia de orígen, viniendo a vivir a Calafate, y a partir de ese momento pareciera que hubiera planificado su final, ya que aunque tuvo períodos de abstinencia, no pudo sostener su recuperación. Sus últimos días de internación lo vinieron a visitar al hospi varios compañeros del “palo” y este les decía: “que estaban a tiempo, que traten de cambiar, que no hagan como él que ya era tarde, sino mirenme hasta parezco un chino” (por lo amarillo); ante todo gracias compañero por intentarlo y también por orientar a sus pares.
Ref: el año pasado, en Cipolletti, Setiembre 2014, conocimos a 3 hijas y una nieta de Jorge, con las cuales pudimos intercambiar experiencias y afectos, hubo tanta emoción, que parecía que nos conociamos de toda la vida



lunes, 6 de julio de 2015

Relatos sobre el GIA y otras yerbas….

Los Protagonistas:
3)- El Gringo CALLENIUS y su cambio
Guía de turismo, habla 3 idiomas, tiene familia: esposa y 2 hijas, tiene facha, quien diría que estuvo enfermo, es otra persona que uno conoció ya en el proceso de recuperación, no lo vimos enfermo, solo lo que él cuenta: “le gustaba la joda, se perdía por varios días, y la guita que me chupe hoy en día sería el valor de una agencia y por lo menos dos combis cero ”; cuando se sintió enfermo, que no manejaba la cosa, decidió pedir ayuda: se internó en el Centro de Salud Mental de Gallegos y después en Buenos Aires, allí no aguantó mas de un mes y como era voluntario se fue, pero ambas experiencias le permitieron pensar en él, que pasaría si la internación fuera obligada? No saldría nunca mas? Por eso se cargó las pilas y aceptó el tratamiento individual con una psicóloga que le permitió descargar muchos dolores y posteriormente el Grupo GIA, donde se le hizo hábito y no faltaba nunca, de a poco pudo ir recuperando salud y también vida, ya que comenzó a refaccionar su vivienda, a planificar vacaciones, a comprarse un auto, a relacionarse con sus hijas y nietos, a juntarse con sus amigos y no chuparse, aunque ellos toman él toma agua, poder defender sus derechos como trabajador y poder manejar la situación de enojo; también fue importante el acompañamiento recíproco con Ricardo SANHUEZA, quienes transitaron juntos su proceso de recuperación (le brindó un espacio habitacional en el fondo de su casa propia); y como suele suceder en losGIA's, comienzan participando por su propia salud y cuando construyen un trayecto en el tiempo de su recuperación, solidariamente colaboran y acompañan a los demás.




lunes, 29 de junio de 2015

Relatos sobre el GIA y otras yerbas….

Los Protagonistas:
2)- Ricardo SANHUEZA, el único sobreviviente de la embajada
A Ricardo lo conocimos ya “sano”, nos cuesta verlo como nos los describen los que lo conocían “de antes”, tomaba por día 9 litros de vino barato, estaba “flaco como una lombriz”, en su última internación en el hospital y después de una semana de haber comido y de bañarse seguido, se dieron cuenta que no era negro (era el tizne de las gomas quemadas, la calefacción de la embajada) Ricardo cuenta que cuando lo fueron a buscar a la embajada, estaba dado vuelta, que por ahí vió la cara de la Asistente Social Maria y la Agente Sanitaria Marta del Hospital, que era como una luz perdida en el infinito, después de varios días de internación realmente sintió que debía cambiar, tuvo mucho que ver en su proceso de recuperación el acompañamiento recíproco con el “gringo” CALLENIUS, quien le dió un lugar en el fondo de su casa, donde vivía dignamente, al ser dado de alta del hospital; en ese lugar se realizaban reuniones GIA todos los días, concurriendo inclusive compañeros del grupo y coordinadores;lo que nunca faltaba eran los ricos mates hechos por Ricardo, quien además es un buen artesano en la talla de la madera; con el tiempo se convirtió en un apoyo importante del grupo, ya que hablaba desde el lugar de padeciente que pudo salir y hasta ahora es el único compañero sobreviviente de la embajada, los demás no han podido cambiar, e incluso la mayoría ha perdido la vida.





lunes, 22 de junio de 2015

Relatos sobre el GIA y otras yerbas….

Los Protagonistas:
1)- Héctor BARRIENTOS NAHUELQUEN, el carpintero de barcos 
En una reunión de GIA, varios compañeros estaban muy risueños, sin darse cuenta el coordinador lo que pasaba, en el transcurso de la charla, donde la palabra circula al igual que los mates, percibe que la risa era de burla hacia Héctor, quien es de profesión carpintero (y músico, toca el acordeón los Domingos en la Iglesia);al culminar la reunión el coordinador conversa con el carpintero, quien le cuenta que “está haciendo un barco” (nuevamente las risitas de los compañeros burlones), ante esto y para evitar enojarse por la situación burlona, se ponen de acuerdo con Héctor de poder visitarlo al galpón donde “está trabajando”, al día siguiente al pasar por el lugar se observa el esqueleto de un barco en madera, de unos 8 mts. de largo (eslora) y 3 mts. de ancho (manga), con unos mates mediante Héctor relata que es nacido de Chiloé, una isla en Chile de tradición marinera, y que ha construído en su vida unos 120 barcos (su padre también era carpintero naval), le pidió permiso para sacar unas fotos y este accedió. En la siguiente reunión del GIA el coordinador le pregunta a Héctor si podía contar al grupo lo que habían estado haciendo el día anterior, y este relató que lo habían visitado en el galpón donde está construyendo el barco (otra vez las risitas burlonas de los compañeros), le pidió permiso para mostrar las fotos tomadas y las hizo circular entre los compañeros, se produjo un gran silencio, las risitas no volvieron a escucharse y Héctor pudo contar de su oficio en Chile, del trabajo como constructor de barcos con su padre y que era la primera vez que construía un barco en Calafate; esto nos dejó una reflexión: de que cada persona tiene un montón de habilidades, capacidades, que a veces la enfermedad nos cristaliza con el rótulo de ser solamente un “borracho”, y desde esas capacidades, las partes sanas, es de donde nos agarramos para iniciar un tratamiento de recuperación; todas las personas son mucho mas que bebedores.


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